Querétaro, entre la maldición deportiva y la bochornosa emboscada a rojinegros

La Corregidora de Querétaro estadio edificado como la infraestructura mundialista para México 1986 y que según se cuenta fue una obra que solicitó realizar el gobernador de la entidad en la década de los 80, Rafael Camacho Guzmán, accedió a lo dispuesto por el presidente de México Miguel De la Madrid y luego de negarle a los Atletas Campesinos la construcción previa del inmueble y que más adelante equipo que descendió, fue en 1987 con las Cobras de Querétaro comenzó la mala fortuna de los proyectos deportivos en el estado.

Años más tarde Atlante en 1990 y Gallos Blancos en 1994 así como TM Gallos Blancos en 1995 también fracasaron en la plaza, el último descenso del equipo se dio justamente en un partido ante el Atlas de Guadalajara en 2013 por lo cual empresarios y dirigentes adquirieron una franquicia, la de los Jaguares de Chiapas y desde entonces incluyendo un título de Copa, el equipo se ha mantenido, siendo la página del sábado anterior la que marginará a sus aficionados de acudir al inmueble durante un año, salvando debido a estatutos de código de ética de la Federación Mexicana de Futbol la desafiliación del equipo.

Pese a lo dramática que resultaron las imágenes, videos y testimonios de aficionados, barristas o no, la Liga MX no solo no desafilia a Querétaro, ni suspende el torneo, por el contrario con algunas medidas coercitivas se jugará el resto del campeonato, pues al parecer ante la falta de un aficionado que haya perdido la vida, la pelota podrá seguir rodando, los artículos 49, 50, 51, 56, 57 y hasta el 81 posibilitan a la Federación en sancionar a ambos clubes más al Querétaro y les evita la desafiliación.

Las barras protagonistas del pleito y de muchos otros en el futbol mexicano, no podrán entrar a los estadios ni la de Querétaro al propio ni la de Atlas a ningún otro del equipo visitante, sin embargo seguirán operando en el país, por lo cual el aficionado con niños o las parejas deberán decidir si es prudente o no acudir al estadio bajo su propio riesgo.

En Querétaro versiones apuntan a que por el criterio de multipropiedad de la liga hará que los dueños de Gallos Blancos vendan al equipo, por ende adiós barra queretana, no desafiliación del equipo, y una vez más entre la mala administración deportiva del equipo o sus desventuras deportivas, la maldición en la plaza se cumplirá y una vez más aunque ahora en medio de un histórico y penoso suceso el futbol no será el mismo ni en dicha localidad ni en el país.

Pablo Vázquez Rivera.